lunes, 8 de julio de 2013

La belleza de aceptarme

Sí, soy una chica ssbbw ¿y? La verdad la gordura era un tema álgido para mi hace algún tiempo, no siempre fui una chava ssbbw, no, de hecho de niña era mas bien flaca, recuerdo mucho a mi papá llamándome “niña patas de escoba”, y así seguí hasta que cumplí unos 12 años.
De ahí no sé si fue por el desarrollo o qué, pero comencé a desarrollar mis pechos, que de hecho tengo grandecitos desde los 8 años, pero bueno, antes me daba igual, los dejaba saltar en libertad, pero a lo 12 años, al comenzar la adolescencia se es más conciente del cuerpo.
Y a mí me apenaba estar mas ancha que las compañeras, y bueno, la primera falta de respeto para mi persona fue con mi maestra de primaria, porque repito, no era una chica gorda, sólo más desarrollada, además de ser hiperactiva; a esa edad no se le puede decir gorda a una chica que no tenía más de 4 kilogramos extras en elcuerpo, pero bueno, mi maestra tuvo la “genial” idea de ponerme a mí y a otro compañero gordito a correr dando vueltas en el patio de la escuela, después de recreo. A mí correr no me molestaba para nada, en ese tiempo me agradaba, lo que me humillaba era que solamente nos mandara a nosotros dos ,y ya imaginarán las típicas burlas de unos chamacos entre 12 y 13 años.
Luego, ya en mi franca adolescencia y juventud, sí subí algo de peso, no era una gorda, pero sí digamos llenita y ahí comenzó la presión familiar: "Oye, Trixa, estás engordando, deberías hacer dieta ¿eh?, no cenes, ¿no estarás embarazada? ¡Se te ve mucha pancita!"
O sea, comencé a tener problemas alimenticios, porque si estudias y trabajas 19 horas diarias al día, te queda poco rato para comer como se debe ¿no?
Y así sin sentir, ¡chispas!, pasé de ser llenita a gordita; a los 20 años me pesaron y pesaba 80 kilos, caray, si hacía poco pesaba 72 jeje; y bueno, pues como en ese tiempo hacía mucho ejercicio, la verdad ni sentía el sobrepeso, pero lo que si sentía eran las críticas de la familia, para empezar, y las amigas siguiendo: "Te verías mucho mejor delgada, ¿por qué no haces la dieta de la luna?"
Y por hacer dieta de la luna, del sol y todas las existentes con sus respectivos rebotes, pasé de ser “gordita” a ser una chica BBW.
Y entonces ya veía mi panza, mi vientre mas colgado con esas llantas; dejé de usar mis amados mayones y a usar pantalón; las faldas y vestidos dejaron de verse bien en mí, por mi vientre me veía mas gorda aún; qué raro, mucho vientre y sin cachetes ni papada, jeje ésa soy yo.
Pues ahí comenzó a dolerme la palabra “gorda”, sí; o sea, dejé de ser Beth o Trixa, para llamarme gorda. Salir a la calle era penoso, así que comencé a comprarme blusones desde el cuello hasta las rodillas, bolsas de mano que fueran grandes, para así taparme con ellas la panza; comencé a dejar de ser la chica sonriente en la calle y me convertí en la chica seria que evitaba el contacto ocular con otro humano, por temor de ver en ellos esa burla para mi gordura.
Y me dí cuenta de que las peores enemigas de las mujeres, somos las mismas mujeres, ufff, no hay peor verdugo para una vieja que otra vieja.
Las miraditas de burla, los cuchicheos por tu físico, a veces disimulados y otros mucho más groseros, de franca crítica a la mujer obesa.
Ahí empecé a odiar el ser gorda, sabía y sé que es mi culpa por un pésimo habito alimenticio, no me alimento como se debe, a veces dejo de comer días y días y cuando como, claro, mi pobre organismo almacena cuanta grasa puede para los días de ayuno que le doy.
También odiaba ver la televisión que siempre pone chicas esqueléticas, aunque feas pero delgadas; odiaba que me vieran en la calle y me criticaran, así que salía con la cabeza gacha, para no ver y según yo,para que no me vieran; empecé a salir yo sola, ya que me daba pena ir con alguien y que ese alguien se incomodara por las críticas a mi persona; empecé a desear ser invisible.
Con el trabajo comencé a tener una vida más sedentaria, a no caminar, a no viajar en trasporte público, para evitar las groserías y críticas de la gente, y un día me vi en el espejo y... ¡pácatelas!, de ser una BBW ahora era una SSBBW.
Mucho más vientre, muchísimo más pesada, eso sí, sin tanta papada o cachete, pero gordísima; sumada a esa visión, mi ex novio, pareja o como se le llame, me presentaba como su “amiga” o como una clienta, o sea, bien pude ser cualquier cosa menos su novia.
Más que nunca odié mi cuerpo, odié el sobrepeso, odiaba ser yo y a este cuerpo traicionero, que ya no me permitía hacer tanto ejercicio.
Obvio y claro está, que así como subió mi peso así subieron también las criticas, y de plano ya no salía de casa, porque si yo misma no me atrevía a verme en un espejo, ¿cómo pretendía que la demás gente me viera?, según yo.
Evite verme en cuanto espejo se cruzaba en mi camino, evitaba levantar la cara en la calle, trataba de ocultar mi panza lo más que pudiera, trataba de usar taxis para no compartir con ningún ser humano y más odiaba mi gordura.
Y así seguí un rato más.
Hice cualquier cantidad de dietas y tratamientos médicos para tratar de bajar de peso, que lejos de ayudarme me causaban un rebote; y bueno, no me extenderé en definiciones psicológicas y médicas.
Y así seguí, con la vida “gorda” que tenía; pero bueno, por algo pasan las cosas, y en mi caso que soy creyente Dios pienso que Él pone gente a nuestro alrededor; así fue como conocí a un par de buenos amigos que me ayudaron mucho en mi autoestima, además de autoterapias, como obligarme a verme al espejo desnuda; créanme, no es fácil, las primeras veces era con cara de sufrimiento, luego de asco, después con normalidad.
Un día comencé a verme más detenidamente, comencé a ver rasgos que me gustaron, a ver rasgos de una mujer hermosa, hasta que empecé a apreciarme a mí misma y a verme guapa, ¡guapísima! O sea, sé que a muchos no les gustaré, pero el cambio es que ahora me gusto yo, me acepto como soy y, ¿saben qué fue lo mágico?, que al comenzarme a gustar yo y tener más seguridad, los demás comenzaron a cambiar.
Ya salgo a la calle con la cara en alto, y vuelvo a ver y a sonreirle a la gente, y la gente me sonríe a mí, ¡se ríen conmigo, no de mí!
¿Los chicos? Bueno, eso también cambio, puesto que he tenido novios, parejas maravillosas, guapos (o yo los vi guapos) y no es por presumir pero tengo mi pegue jejeje.
Y algo que nunca creí que pasaría pasó, un día me eligieron como modelo para un catálogo de ropa y lencería de chicas talla extra; bueno, han pasado cosas maravillosas en mi vida, que ya muchas flacas quisieran vivir.
¿El secreto? Bueno, el único secreto aquí es el amor propio, la autoestima, la seguridad y fe en uno mismo.
Salgo a la calle, y si me ven para criticarme pues lastima por esas personas, pero también sé que muchos me voltearan a ver por que soy una mujer segura, guapa y ¿por qué no?, ¡sexy!
No dudo que me criticarán o que en este mundo lleno de “fóbicos” (ya saben, homofóbicos, y todo lo que termine en fóbico hasta gordoifóbicos) nunca faltara uno o una que me ponga cara de fuchi, pero si no les gusta verme pues… ¡que se volteen, por que YO voy a pasar!
Es verdad que sigo estando gorda, pero ya no me molesta oír lapalabra obesa o gordis, y estoy consciente también de que la obesidad trae muchos problemas de salud, así que trataré de bajar de peso; si lo logro, qué bueno, y si no, pues bueno estoy contenta conmigo misma.
Sé que como mujer y sexualmente, no podré hacer muchas piruetas o contorsiones como actriz de circo,¿verdad?, pero hay bastantes cosas mejores que sé y puedo hacer jejeje.
También se que caminaré más lentamente que una mujer delgada, pero camino, y lo haré quizá más despacio, pero lo hago.
¿Intelectualmente? Bueno, eso no tiene absolutamente nada que ver, los kilogramos de más o de menos no hacen a una persona más o menos inteligente.
En fin soy una hermosa, valiosa y guapa chica SSBBW y no me apena serlo, finalmente soy valiosa para mí y para aquellos que sepan apreciar lo bueno.
Así que ahora cuando alguien me dice: "¿eres obesa, Trixa?", yo le respondo: "SÍ, SOY GORDA ¿Y?"
ESA ES LA BELLEZA, LA BELLEZA DE ACEPTARME Y AMARME
Besos.
Beth.

2 comentarios:

  1. me encanto su historia, creo que ha sido un poco como la mía, solo que visto desde el lado opuesto (soy delgado), a mi también me traumo un poco mi extrema delgadez, también usaba camisas de manga larga, para que no vieran que estaba delgado, era muy tímido y con las chicas ni se diga, hasta que un día decidí dar el primer paso y dije, porque no andar en short, que importa si soy delgado? y me di cuenta que puedo ser como soy y no pasa nada, siempre hay un roto para un descosido, y aquí estoy, tengo la vida que quiero, me acepto como soy (creo que es lo primero que debemos hacer).... espero que de ahora en adelante su vida sea la que usted quiera y no la que los demás quieren que usted viva... le mando un saludo afectuoso y siga usted asi como va, que dicho sea de paso, es muy guapísima, y no hablo solo de la belleza física, es usted un ángel

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    1. Muchas gracias por tus palabras Guillermo, un abrazo

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